jueves, 8 de septiembre de 2016

Presagio


Algún día me deslizaré como gota de rocío hasta llegar a tus labios, habiendo pasado antes por tu frente y por cada uno de tus pensamientos. Algún día llegaré hasta tu alma, y no tendrás que decir nada porque te conoceré profundo. Algún día rodaré por tu ser como una hoja embriagada por el viento, y en cada nervadura estará el brillo del sol y de tu mirada . Algún día seré el presagio del amor y palpitará -en la punta de mi lengua- el poema más dulce que jamás te escribí...

Él


Hoy ví el poder del sol en la palma de su mano. Sus caricias irradiaban una luz dorada masculinamente intensa. Su luz es impecable y filosa. El núcleo de mis tinieblas se retuerce al contacto con ella. Como un bisturí, abre mi carne.

Te- qui- la


Estoy sedienta de tu universo desaguando en mi boca. Soy luna cóncava suspirando por tu regreso. Arrugo mis sábanas contrayendo los kilómetros para traerte, tenerte, tragarte, y beberte como al alma del tequila: "de un sólo sorbo y sin pensar".

¿Quien eres?


Yo soy la fruta prohibida de tu sed menos saciada.

La Furia


La furia es un pócima que a veces es imprescindible beber... He tragado su espesura: amargo elixir que me ha cambiado la piel y me ha llenado cada óvulo de coraje. La próxima vez que actúes con crueldad escupiré sobre ti todas mis maldiciones.

Des-nudos


Dejamos atrás la forma conocida. Somos ardor, dolor, lava volcánica. La intensidad es tal que despelleja nuestros sentidos... Y más desnudos que el invierno, por primera vez aprendemos a amarnos...

La Distancia


Me gusta llegar. Pero más me gusta ese tramo que camino cuando decido ir...